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El diario de Antoine Doinel

Apuntes de un escritor francés que jamás escribió sobre Francia

Palabras desde la sombra

El escritor Johann Page, autor del libro de cuentos "Los puertos extremos", me ha enviado el siguiente texto sobre Juan Carlos Onetti y el compromiso del escritor.

Tres años faltan para celebrar el centenario del nacimiento de Juan Carlos Onetti, uno de los escritores latinoamericanos más secretamente admirados. Ello, a pesar de que la sombra de los caballeros del Boom opacara en buena medida la recepción de textos exigentes como "El Pozo" o "Juntacadáveres". Sin embargo, estas últimas décadas no solo ha sido creciente la cantidad de lectores que recurren al evanescente maestro uruguayo sino que también ha aumentado considerablemente la bibliografía especializada sobre sus novelas y cuentos. Mucho queda por aprender entonces.

Llama la atención especialmente su carácter evasivo y decididamente mordaz –muchas entrevistas lo confirman-, así como su espanto hacia la llamada “literatura comprometida”. Y en estas épocas, en que los grandes compromisos, los demonios exigentes y los golpes de pecho afligen a escritores y críticos que buscan en los textos espejos de la realidad para lograr ver su propia pequeñez (el caso patético de la denuncia de supuestas “mafias” y la mezquindad peruana hacia La hora azul es solo una muestra de mayores resentimientos) las palabras de este escritor “malvado, terriblemente malvado e inhumano” –como fue calificado por alguien que padeció una entrevista a su lado- son más vigentes aún:

“Creo que no hay más compromiso que el que uno acepta tácitamente cuando se pone a trabajar o jugar. Es un compromiso con uno mismo. Se trata siempre de escribir lo mejor que nos sea posible; con total sinceridad. En todo lo que escribí he participado. Sólo los malos escritores creen que tal compromiso debe ser expresamente político.”

Lamentable es, pues, que existan casos como el denunciado por Coral. ¿Por qué un peruano debe ser el peor enemigo de otro peruano? ¿Por qué no mirar hacia dentro, explorar la intimidad hasta descubrir las razones de tanta miseria y envidia? Quizás se encuentren peores condiciones, pero al menos seremos coherentes. Como diría Onetti:

"Hay sólo un camino. El que hubo siempre. Que el creador de verdad tenga la fuerza de vivir solitario y mire dentro suyo. Que comprenda que no tenemos huellas para seguir, que el camino habrá de hacérselo cada uno, tenaz y alegremente, cortando la sombra del monte y los arbustos enanos."

El problema es que algunos piensan menos que un arbusto. Y otros tienen el espíritu enano. Con el perdón de los enanos.

Johann Page
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12:08 a. m.

Mis palabras para Onetti no son más que de admiración de plena concordancia con las citadas acá... es sencillamente un autor de otro calibre: Algún día lo situaremos donde se lo merece: Al lado de Rulfo y de Borges...
saludos    



7:31 p. m.

Aunque creo que es obvio que el "compromiso del escritor" es un término tan amplio como "patria" -¿alguién podría dudar que el licencioso Lope y el sacerdote laico Flaubert fueron escritores comprometidos?- comparto con Johan el homenaje a Onetti y la idea de que el escritor debiera dedidarse a escribir lo mejor que fuera posible. Solo que algunos escritores piensan también que como personas que viven en pluralidad de ámbitos están en libertad de hacer otras cosas, aparte de escribir: por ejemplo, opinar sobre la política de su paìs (Vargas Llosa y Arguedas), ser jurados en Miss Italia (el recientemente fallecido Eielson), o extirpar la disidencia política del mundo literario y algunas otras cosas peores (Fernández Retamar). Pretender que se dediquen solo a la pureza de la escritura es no mirar que una persona puede, y de hecho, ejerce otros roles sociales, y no quieren/ no deben/ no pueden ser conminados solo a escribir, como si salir de ello fuese una falta mayúscula. No sé cuál es el caso que denuncia Víctor Coral, pero temo que exista más de una explicación plausible para ello, como más de un papel para las personas que son llamadas escritores. Saludos cordiales, Johan y Ludo ;)
Alexis    



11:00 p. m.

"Lamentable es, pues, que existan casos como el denunciado por Coral. ¿Por qué un peruano debe ser el peor enemigo de otro peruano? ¿Por qué no mirar hacia dentro, explorar la intimidad hasta descubrir las razones de tanta miseria y envidia? Quizás se encuentren peores condiciones, pero al menos seremos coherentes."

Es innegable que el peruano es enemigo de otro peruano; pero porque sólo ver esto, o realizar un mayor énfasis, en la crítica que se le hace a la obra de Alonso Cueto. No son más claras las mesquindades y resentimientos hacía otros escritores, cuyas obras son mayores (y la prueba de esto no esta determinada por premio alguno). Es el caso de Miguel Gutiérrez, a quien se le ha descalificado de todas las formas y a su obra también; hasta acusarlo de "Senderista". ¿Por qué no apuntas esto, mejor, Page?

Como señala Onetti el compromiso no debe ser expresamente político, porque esto le concedería a la obra del escritor el título de panfleto.

Entiendo que Page ha salido a escribir esto, sólo porque Alonso viene siendo "atacado" o para ser más exacto, su obra viene siendo criticada de una forma que él cree no es la correcta, al igual que otros escritores. Lo que genera suspicacias es que estos mismos que salen en defensa de Alonso, son sus amigos.

¿Se podría encontrar una mirada objetiva a la obra del mismo, ya no sólo de los que lo conocen, sino de los que lo admiran?    



11:03 p. m.

Por otra parte, estoy de acuerdo con lo expresado por Alexis.    



12:45 a. m.

Alexis: interesante es que señales cómo la libertad interviene en la selección de uno o múltiples lugares para el escritor. Sin embargo, también creo necesario reconocer que en nuestro medio, la figura del escritor Argos - el que interviene en más de un espacio a la vez, y a veces en todos los espacios - nace de una falta de especialización en el trabajo intelectual. Veo que esto último es compatible con tu llamado a la libertad.

Elvis: ¿quieres decir que yo (o para tal caso, cualquiera) nunca voy a poder dedir nada objetivo acerca de los libros de mis amigos? Entonces, para ser siempre objetivo, un crítico debería ser un hongo. No, gracias: antes que eso, la verdad prefiero que sospeches de mí hasta el cansancio.    



3:12 a. m.

Alexis: Es cierto que el escritor tiene toda la libertad de involucrarse en otros aspectos ajenos a la escritura misma. Comparto contigo esta opinión; de hecho, el que intercambiemos estas ideas a través de este medio es ya una muestra de esa posibilidad de expresarse, dialogar y polemizar con argumentos sobre aquello que nos convoca. Sin embargo, así como pretendemos ser coherentes al momento de escribir apelando a ese mismo compromiso -que a fin de cuentas es una mera honestidad a las exigencias personales, estéticas, ideológicas, etc.- también debemos ser responsables al sostener alguna idea en esos diferentes ámbitos sociales. Y esa responsabilidad implica denunciar "camarillas" o cualquier otro tipo de actividad ilícita con pruebas en la mano, y no apelando al -lamentablemente- viejo e insidioso recurso de la mera especulación. Peor aún, si es que al generar una discusión de este tipo, ya de por sí truculenta, fomentamos el insulto y la agresión personal al no aplicar con responsabilidad un filtro entre las ideas útiles al diálogo y la basura que excretan unos desadaptados.
Como podrás ver, la mala intención, el cabe, las habladurías y esa mala fe se esparcen con mayor facilidad cuando se le permite. Al igual que el resentimiento. Y nada bueno puede obtenerse de ello. ¿O sí? Por el contrario, es esa actitud malintencionada la que debemos eliminar de nuestra visión, y eso es parte del compromiso del escritor que mencionaba originalmente. Es iluso pensar que nunca tendremos enemigos, pero ¿por qué precisamente deben ser los colegas, aquellos con quienes compartimos un mismo interés –y en muchos casos- hasta una sana fascinación por la literatura los que con más violento ánimo promuevan estas bajezas? Quiero pensar que existe una posibilidad, aunque sea lejana de que esas taras, al menos, disminuyan entre los que en estos días buscamos un nuevo respiro para nuestra labor literaria. Espero que no pienses que esto que te digo es solo una muestra de ingenuidad, sino que es posible si nos lo proponemos.
Precisamente, un ejemplo de todo esto lo podrás ver en el comentario que sucede al tuyo: el creer que uno habla "solo" porque está defendiendo a los amigos es parte de la misma tendencia, lamentablemente muy difundida, de pensar siempre primero lo peor. Sé que las mentes reducidas abundan, pero es imposible, al menos para mí, siquiera atender reclamos que es obvio no cambiarán su corroída visión por más razones que se expongan. El que no quiere escuchar, pues no escucha. Y yo siempre he creído que si bien ya es una enorme desgracia no saber decir nada coherente, fuera de las mismas tonterías de siempre como las de ese comentario, peor aún es no tener el criterio para saber cuando callarse la boca.
No obstante, Alexis, responsabilidad, honestidad, compromiso, furiosas defensas ideológicas no se aproximarán siquiera a acercarnos a nuestras metas si es que no eliminamos esa mala intención detrás de nuestros actos. Claro, algunos pensarán que tienen el libre derecho incluso a ser malintencionados y a tolerar las bajezas ajenas. Bueno, contra eso ya nada se puede hacer, me imagino. Pero espero que esas personas se den cuenta de que esa liviana actitud lo único que va a causar es que se atrofie más su obra por venir. Y estaremos de acuerdo en que eso es lamentable, desde luego.

Saludos,
Page    



11:24 p. m.

"El mundo está vivo y nada vivo tiene remedio y ésa es nuestra suerte"

Roberto Bolaño

"Y esa responsabilidad implica denunciar "camarillas" o cualquier otro tipo de actividad ilícita con pruebas en la mano, y no apelando al -lamentablemente- viejo e insidioso recurso de la mera especulación."

Page: ¿Unas de estas pruebas seria acaso, publicar alguna foto, en algún cafe, o mostrar alguna grabación entre estos escritores? ¿No bastaría con revisar lo que el escritor A escribe sobre el escritor B, y viceversa? Lo mío no es mala intención, no confundas; lo mío es esclarecimiento, es finalmente terminar con esas "camarillas", esa tendencia a elogiar a los amigos y criticar a los supuestos enemigos, porque no comparten tu forma de ver las cosas. Es mirar la mezquindad en otros y no mirar la tuya. Las bajezas las cometen aquellos que poseyendo un espacio dentro de ciertos medios califican de excelente persona, además de escritor y amigo, a quienes no se lo merecen. Soslayando a escritores y obras mucho más importantes. Los que pretenden construir cánones con autores, por lo demás, aceptables y nada más. ¿O es qué la obtención del mismo premio que obtuvo Roberto Bolaño, por parte de Bayly, lo ubica a la altura de él?

Quizá no coincidamos con respecto a Alonso, Ampuero y muchos otrs escritores; pero, no por ello puedes ir calificando lo que dicen otras personas, con sus razones y verdades ( así como las tuyas), de tonterías. Por qué lo mismo podría decir de ti.

Saludos.
Elvis.    



12:08 a. m.

Recuerda Page:

Escribía Roberto Bolaño: "Que cualquiera pueda decir lo que quiera decir y escribir lo que quiera escribir y además pueda publicar. Estoy en contra de la censura y de la autocensura. Con una sola condición, como dijo Alceo de Mitilene: que si vas a decir lo que quieres, también vas a oír lo que no quieres".

Que si vas a decir lo que quieres, también vas a oír lo que no quieres.

Adios.

Elvis.    



12:14 a. m.

Los escritores actuales no son ya, como bien hiciera notar Pere Gimferrer, señoritos dispuestos a fulminar la respetabilidad social ni mucho menos un hatajo de inadaptados sino gente salida de la clase media y del proletariado dispuestos a escalar el Everest de la respetabilidad, deseosos de respetabilidad. Son rubios y morenos hijos del pueblo de Madrid, son gente de clase media baja que espera terminar sus días en la clase media alta. No rechazan la respetabilidad. La buscan desesperadamente. Para llegar a ella tienen que transpirar mucho. Firmar libros, sonreír, viajar a lugares desconocidos, sonreír, hacer de payaso en los programas del corazón, sonreír mucho, sobre todo no morder la mano que les da de comer, asistir a ferias de libros y contestar de buen talante las preguntas más cretinas, sonreír en las peores situaciones, poner cara de inteligentes, controlar el crecimiento demográfico, dar siempre las gracias.
No es de extrañar que de golpe se sientan cansados. La lucha por la respetabilidad es agotadora. Pero los nuevos escritores tuvieron y algunos aún tienen (y Dios se los conserve por muchos años) padres que se agotaron y gastaron por un simple jornal de obrero y por lo tanto saben, los nuevos escritores, que hay cosas mucho más agotadoras que sonreír incesantemente y decirle sí al poder. Claro que hay cosas mucho más agotadoras. Y de alguna forma es conmovedor buscar un sitio, aunque sea a codazos, en los pastizales de la respetabilidad.    



1:34 a. m.

Elvis:
A tu primer comentario:
“¿Unas de estas pruebas seria acaso, publicar alguna foto, en algún café, o mostrar alguna grabación entre estos escritores? ¿No bastaría con revisar lo que el escritor A escribe sobre el escritor B, y viceversa?”

No, Elvis, no bastaría. De ningún modo. Eso es precisamente especulación, la cual, si es que parte del chismorreo y la insidia, lo único que logra es inflar esa misma especulación hasta darle apariencia de verdad. Pero lamentablemente con ello no has demostrado nada. Absolutamente nada. Quizás levantes sospechas, más rumores, pero solo eso. Pero al final no pruebas nada. Y si no lo logras ¿por qué persistir en ello?
Me imagino que es por lo que a continuación dices: “Lo mío no es mala intención, no confundas; lo mío es esclarecimiento, es finalmente terminar con esas "camarillas", esa tendencia a elogiar a los amigos y criticar a los supuestos enemigos, porque no comparten tu forma de ver las cosas.” Pues me parece muy noble de tu parte el querer precisamente aquello que le proponía al destinatario de mi comentario anterior. Pero lo tuyo, lamentablemente, no es esclarecimiento. Ni siquiera te acercas a ello. No develas nada, no das luces sobre un punto obscuro ni nada similar. Solo alimentas tu propia especulación. Saludo tu interés por un trato justo a escritores de calidad variada, y lo comparto. Pero así como reclamas que se eliminen “las bajezas que cometen aquellos que poseyendo un espacio dentro de ciertos medios califican de excelente persona, además de escritor y amigo, a quienes no se lo merecen. Soslayando a escritores y obras mucho más importantes”, así también espero que te des cuenta de que no esgrimes la más mínima razón por la cual esas personas no puedan calificar de buenos escritores y amigos a quienes así ellos lo consideren justo. ¿O es que tú sabes quiénes sí y quiénes no se lo merecen? ¿Acaso tú sabes quiénes deben olvidarse y quiénes deben ser aplaudidos? ¿Cuáles son las obras realmente importantes, Elvis? ¿Cómo se mide tu escala de “aceptabilidad”? ¿Qué tal si la próxima nos iluminas con razones para poder comprenderte mejor y de ese modo no calificar lo que dices, injustamente, como tonterías?

Sobre tu segundo comentario:
La intención es lo que cuenta, pareciera ser lo que sostienes muy, muy en el fondo de tus comentarios. Sin embargo, ¿en qué parte de tu práctico y al parecer bastante nutrido decálogo bolañesco se habla de la injuria y el levantamiento de falsos, Elvis? Bolaño, un escritor denunciado más de una vez de “argollero” –del mismo modo que muchos hacen recientemente- y al que le sobraban enemigos sabía perfectamente que prestar atención a ese ruido tan solo podía distraerlo de su labor. ¿Él era inocente, Elvis? ¿Qué tal si tú hubieras hecho caso a esas habladurías? Algo me hace pensar que ahora no pondrías su voz y sus palabras siempre antes de las tuyas, como has hecho en tus comentarios. No obstante, estoy de acuerdo contigo en que es deplorable que existan escritores que den elogios a otros simplemente por recibir beneficios de cualquier tipo. Eso es una descarada compra-venta. Y eso es denunciable, desde luego. Pero con pruebas, no con “esclarecimientos” sin base. Y como esto es casi imposible, lo mejor es preocuparte por ti mismo y empezar desde tu propio desenvolvimiento a no llevar a cabo esta actitud mezquina. Creo sinceramente que eso es parte de la solución. Lo otro, la “denuncia”, el dedo inquisidor hacia cualquier dirección, es destrucción sin sentido.

Sobre tu tercer comentario:
¿También eso es de Bolaño? ¿O solo Gimferrer? Me parece muy aguda la cita. Es una posición muy respetable.

Saludos,
Page    



4:17 p. m.

Qué discusión tan aburrida. El tema la mafia se cuela por todas partes, siempre con los mismos argumentos inconsistentes. Qué lástima, la discusión planteada por el texto de Johann (sobre los distintos y cambiantes compromisos del escritor contemporáneo) era mucho más interesante. Elvis: gracias por mandarnos a dormir a todos. ¿No estás harto de dar siempre las mismas seudorazones inservibles? No tengo nada contra ti, pero ¿no te das cuenta? Por favor, ¡ya no puedo creerlo!

Luis Hernán Castañeda    



1:40 p. m.

Hola, Johann:

De acuerdo con tus objeciones a las denuncias sin sustento. Pero entonces lo que yo no comprendo es esto:

"Lamentable es, pues, que existan casos como el denunciado por Coral. "

En su blog, Coral hace una denuncia justamente sin prueba alguna. El hecho de que a Javier Agreda no le haya gustado el libro de Cueto no tiene que deberse a que Agreda lo envidie. ¿Qué pruebas ofrece Coral para sostener esta acusación? Ninguna. De tal manera que no podemos recoger su denuncia y, mucho menos, considerarla "lamentable".    



5:29 p. m.

Johann: lee tu correo. Es urgente. Luis Hernán y Quark: también están implicados; hablen con Johann.    



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