<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/plusone.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID\x3d10113008\x26blogName\x3dEl+diario+de+Antoine+Doinel\x26publishMode\x3dPUBLISH_MODE_BLOGSPOT\x26navbarType\x3dBLUE\x26layoutType\x3dCLASSIC\x26searchRoot\x3dhttp://luishernancastaneda.blogspot.com/search\x26blogLocale\x3des_ES\x26v\x3d2\x26homepageUrl\x3dhttp://luishernancastaneda.blogspot.com/\x26vt\x3d5526237926896174234', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

El diario de Antoine Doinel

Apuntes de un escritor francés que jamás escribió sobre Francia

El caminante invisible

"Vivo en una especie de distante Sydney del espíritu, que se llama Lima. Camino un sábado por la noche de Magdalena a Chacarilla, pasando por todos los sanantonios y centros culturales y cafés, y literalmente no conozco a nadie, y nadie me saluda ni conoce mi cara. Me borré en paz, hace años. Entro al Virrey lleno de clientes, compro un libro, dos libros, salgo del Virrey: nadie sabe quién soy. Me borré...".

Esta cita proviene de un texto del escritor Enrique Prochazka posteado hace algún tiempo en el blog de Gustavo Faverón. Fue leído por Enrique Vila-Matas, quien le respondió con otro texto cuyo tema es también el exilio del creador, y la respuesta de Vila-Matas provocó sendos comentarios en los blogs de Gustavo y de Iván Thays.

Yo me pregunto si los paseos de Prochazka por una Lima extraña, desdibujada por la misma extrañeza del sujeto que la recorre, no remiten al placer de "guardar un secreto". El escritor, depositario de ese secreto, es una especie de voyeurista de sí mismo que se reconoce – opaco, impenetrable - a través de la mirada superficial de los otros, los desconocidos que no lo pueden "ver": podrían conocerme, piensa el escritor, pero no me conocen porque yo quiero que sea así. Los miro, pero ustedes no pueden mirarme, no pueden saber quién soy; como un hombre invisible, transito por un espacio de libertad ilimitada no permitida a los demás (y aquí están incluidos, sobre todo, los escritores "mediáticos"), por una ciudad vacía y ajena, aunque inevitablemente propia. El secreto que guardan los paseos del escritor es el secreto de una obra desconocida, no descifrada, que se desplaza – como los pasos inadvertidos de su autor – entre los reflectores de la narrativa comercial.

Y más perversamente aun, ¿no sabrá Prochazka que ese secreto – su obra – es indescifrable para la mayoría de posibles lectores que se cruzan en su camino? ¿Hay alguna forma de placer en generar un lector modelo casi imposible de hallar aquí y ahora?
« Home | Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »
| Next »

9:33 p. m.

Lo último no me quedó claro, lo de "indescifrable" respecto a su obra. No sé si te refieres a que su obra es de difícil acceso al lector común o al mero hecho de la imposibilidad de poder "descifrar" el estado ulterior a dicha obra. O quizá a ninguna de estas dos opciones que son las que masomenos entendí.    



1:57 p. m.

Saludos, Óscar. Me parece que la primera. Pero la segunda no la entendí.    



3:05 a. m.

Hola Luis:

Te ruego me permitas hacer dos observaciones.

1. De Procházka -con tilde- tengo entendido que es un apellido muy común checo y significa 'paseo', esa costumbre tan arraigada en gran parte de Europa y tan rabiosamente difundida también aquí en Alemania.

http://wiki-de.genealogy.net/wiki/Prochazka
http://www.radio.cz/es/articulo/84847

Es una rareza -por decir lo menos- que un autor como el español no se haya tomado la molestia de revisar su propio comentario y que nadie de su entorno se lo haya hecho notar.

Vamos, que si los argentinos llaman a todos los españoles gallegos (por simples cuestiones históricas: los españoles inmigrantes en ese país provenían casi exclusivamente de Galicia), no por eso vamos a empezar a llamar checos a los polacos, o charapas a los piuranos, que grandes diferencias hay.

Qué se habrá creído este marroquí de Vila-Matas, podría decir alguno con justicia.

2. La frase esa de "pasando por todos los sanantonios y centros culturales y cafés, y literalmente no conozco a nadie" me dejó inicialmente confundido por lo de 'sanantonios'.

Al preguntárselo al mismo Prochazka (por correo electrónico) trató otros temas pero no de ese. No insistí.

Curiosamente, su hermana, al escribir un comentario a una entrada de mi ridícula bitácora y que le había dedicado a su hermano escritor, me ha aclarado finalmente el enigma.

Se trata de los cafés San Antonio, que ahora forman una pequeña cadena y que están a lo largo de cierta ruta limeña que va desde Magdalena hasta Chacarilla.

La próxima vez que visite mi Lima Limón, Limamantapacha, la del Cielo Color Panza de Burro (marca registrada), lo comprobaré.

Saludos cordiales, deseándote perseverancia
http://hjorgev.wordpress.com    



» Publicar un comentario