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El diario de Antoine Doinel

Apuntes de un escritor francés que jamás escribió sobre Francia

Borges y el pueblo


¿Es Borges un Antoine Doinel latinoamericano, un escritor consagrado a sus pequeños juegos mentales y literarios?

"Habitualmente se considera a Borges inmune a la realidad, y a su obra disociada de su coyuntura histórica, de vínculos con su tiempo. El status de escritor para escritores, el carácter de sus ficciones como metaficciones, cuando no como elaboraciones sostenidas en la trama de los discursos filosóficos, es poco menos que la verdad oficial sobre el escritor argentino. Pero ¿qué cantidad de abstracciones habría que hacer para suponer que la obra de un escritor, que la obra de cualquier hombre o mujer, no tiene una entraña real por necesidad, un puente ineludible con el mundo, que un hombre no es - permítaseme el lugar común - siempre un hombre de su tiempo?".

Esta extensa cita resume el objetivo de un polémico ensayo de Gustavo Faverón sobre las relaciones entre Borges y la historia: demostrar que la mencionada versión oficial sobre el autor argentino es parcial y simplificadora. La tesis de Faverón es que las ficciones de Borges generan un espacio crítico intermedio, que es a la vez frontera y enclave, entre la civilización y la barbarie, que el crítico llama "la orilla". Desde esta orilla, se descubre una paradójica identidad entre los términos de la oposición, lo cual equivale a postular que en la visión escéptica de Borges todo orden social amparado en la modernidad occidental contiene una potencial entraña "bárbara", una violenta semilla de dominación.

En efecto, hay que recordar que la obra de Borges está contextualizada en tiempos del surgimiento y posterior caída del fascismo y el nacional-socialismo, que pueden ser concebidos como formas extremas de un mal inherente a la modernidad.

En la misma línea, Daniel Salas ha publicado en el blog de Ficciones tres ensayos breves que contribuyen a reconfigurar la asimilación de Borges como un escritor ascéptico, consagrado a los juegos intertextuales. El ensayo Dos versiones del Tercer Reich: El milagro secreto y Deutsches Requiem analiza dos cuentos del autor a partir de su preocupación por el nazismo. Que esta existió y tuvo un gran impacto en su creación artística son dos hechos que no admiten duda. Sin embargo, ¿es posible sostener que más allá del debate entre civilización y barbarie, que se encuadra dentro de una perspectiva continental latinoamericana, existió en Borges un fondo específicamente argentino?

Según Ricardo Piglia en el libro Crítica y ficción, este fondo es la gauchesca. Nadie cuestionará que Borges siguió esta línea de la literatura nacional argentina; no obstante, la tesis de Piglia no se limita a señalarla como una de las vertientes de la obra borgeana (la otra sería la "filosófica", la "intertextual"). Para Piglia, lo popular es la columna vertebral de todas sus ficciones, incluso las que parecen alejarse drásticamente del contexto. La diferencia entre los textos "populares" y los "occidentales" es que en estos últimos lo popular "pasa, podría decirse, del léxico a la sintaxis y al ritmo de la frase", pero no desaparece, solo se oculta a la mirada superficial.

A propósito, recuerdo que mi primera lectura de El sur, uno de los mejores si no el mejor de todos los cuentos de Borges, tendía a destacar que tanto la representación de la ciudad como la de la periferia delataban un origen literario. Esto es cierto, pero tampoco hay que olvidar que la gauchesca, molde que sirve para dar forma a la imagen del territorio sureño, tiene nítidas vinculaciones con el proyecto nacionalista decimonónico, así que tarde o temprano la relación especular entre texto e historia tendrá que verificarse. Entonces, en la línea de Gonzáles Echevarría y sus ficciones de archivo, habrá que decir que la vertiente popular en Borges es una reelaboración de viejos mitos sobre el origen y el carácter de la nación. La conclusión es que Borges no solo "está manchado", sino raigalmente inserto en la historia de la nación y la literatura argentinas.

Sobre el tema, Iván Thays ha publicado una nota de la que se desprende la siguiente aspiración para el escritor: este debe ser un "hombre de su tiempo", pero también "algo más que eso", y sus obras también deben superar esta presunta "limitación". La pregunta es ¿en qué consiste ese "algo"? ¿Es una esencia literaria suprahistórica? No lo creo.

Incluso el mismo Antoine Doinel aseguraría que él sí tiene algo que decir sobre Francia.

* Publiqué en Ficciones un breve artículo sobre las relaciones entre Borges y el escritor colombiano Germán Espinosa.
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