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El diario de Antoine Doinel

Apuntes de un escritor francés que jamás escribió sobre Francia

Marcela y Grisóstomo

Hay algo espantoso en la hermosura de Marcela, pero sobre todo en su discurso, en su frialdad y en su modo de vida, alejado de todo contacto masculino, limitado al diálogo con las zagalas del campo y a la búsqueda de la "morada primera", que expresa un deseo de unión mística que se distancia de la vida humana y que no es incoherente con la atribución de divinidad que se le ha hecho. Marcela carece de intereses políticos, en el sentido de que su falta de corazón le impide alcanzar una comunión con sus semejantes y la restringe al espacio de un discurso racionalmente eficaz, pero inútil para establecer un contacto con los otros, a quienes prefiere no escuchar. Puede derrotarlos, puede desbaratar sus argumentos, pero prefiere la imagen que ha creado de Grisóstomo antes que conocer al personaje en su intimidad verdadera, al margen de que las razones de este sean o no más válidas que las suyas. Pueden no serlo, y sin embargo, Marcela no le guarda ninguna simpatía, incluso en el mismo día de su funeral. En este sentido, ella es un personaje que encaja perfectamente en la definición del personaje pastoril propuesa por Paul Alpers: un ser entregado a sus fantasías personales (masculinas o femeninas, el género no impone diferencias significativas), incapaz de comunicarse y proclive a las salidas sencillas, a huir del diálogo sea a través de la muerte o retirándose hacia las bosques plagados de ecos donde nadie podrá encontrarlo.
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5:16 p. m.

"Un ser entregado a sus fantasías personales, incapaz de comunicarse y proclive a las salidas sencillas, a huir del diálogo sea a través de la muerte o retirándose hacia las bosques plagados de ecos donde nadie podrá encontrarlo." Yo creo que Alpers, sin querer, le atinó en realidad a la definición de mujer. ¿No, ludo?    



5:23 p. m.

Yo creo que esa definición es válida tanto para Marcela como para Grisóstomo. Ambos personajes sufren del mismo ostracismo, o sea que su discurso es monologante. Además, en este blog está prohibido el machismo (pero entre nos, ¿quién entiende a las mujeres?).    



7:05 p. m.

Yo las entiendo a veces...    



12:08 a. m.

También yo las entiendo a veces.    



12:19 a. m.

Cuéntanos tu secreto.    



12:40 a. m.

¿A quién le preguntas, Ludo? ¿A Ezio o a mí? Intuyo que a Ezio; ya pues, Ezio, cuenta el secreto...    



12:52 a. m.

Yo creo que lo mejor será preguntarle a Aguirre.    



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